Presos/as políticos/as

Queremos aclarar que en esta página sólo vamos a exponer algunos casos de presos políticos. Algunos presos/as no quieren hacer público su nombre, su foto y los detalles de su caso por miedo eventuales repercusiones o una estigmatización social.

 

JOSÉ IGNACIO DURÁN SANHUEZA (19 AÑOS)

Estudiante egresado de mecánica de aviación. Desde niño ha querido “trabajar con las máquinas que vuelan, volar siempre ha sido su sueño” (Osvaldo Durán, padre de José Ignacio). El día de su detención se encontraba a sólo 3 semanas de terminar sus estudios y comenzar su práctica laboral. A pesar de su situación carcelaria, José rindió dentro de la cárcel (por intermedio de su abogada) su examen final para terminar su carrera, obtentiendo la mayor calificación de su promoción.

La Fiscalía acusa a José Ignacio de los delitos de asociación ilícita, instalación de barricadas, disparos injustificados y arrojamiento de artefactos incendiarios a la subcomisaría de Carabineros de la comuna de Peñalolén. Fue detenido en su casa la madrugada del 15 de Octubre de 2020 tras un violento allanamiento en Lo Hermida. Fue formalizado y puesto en prisión preventiva en la Cárcel Santiago 1, mientras dure la investigación. No hay pruebas en su contra, ni antecedentes previos que justifiquen su detención, ni menos la medida cautelar de prisión preventiva. La evidencia circunstancial en su contra, se basa en el relato del un carabinero infiltrado, quien fue reconocido por los vecinos tras participar en un docureality de canal 13 televisión. La presencia de un funcionario policial en Lo Hermida que traía bencina y botellas para incitar a los vecinos a participar en desórdenes y actos vandálicos contra Carabineros, fue investigado y denunciado por un reportaje de CIPER, medio de comunicación que ha ganado varios premios por sus reportajes de investigación. Sin embargo, pese a todos estos antescedentes, la fiscalía Nacional pide la aplicación de Ley de Seguridad Interior Estado contra José Ignacio, lo que agrava las posibles penas.

Actualmente José Ignacio Durán se encuentra en prisión preventiva, a la espera de que termine la investigación. Desde el 22 de marzo, se encuentra en Huelga de Hambre, junto a
otras(os) presas(os) políticos, que exigen verdad, justicia y libertad.

FELIPE SANTANA TORRES (20 AÑOS)

Este joven mueblista con discapacidad cognitiva leve fue condenado  a 7 años de presidio y un día por haber quemado una banca el 14 de noviembre de 2019.

La fiscalía lo acusó de haber ingresado a la catedral de Puerto Montt junto a un grupo de personas y apropiarse de una banca de madera que se encontraba en el lugar con el fin de trasladarla a la vía pública para efectuar una barricada incendiaria. Por esta razón se le imputaron los delitos de daños a bienes nacionales de uso público, hurto e incendio en inmueble habitado en grado de desarrollo frustrado. El tribunal también acogió como agravantes ejecutar el delito con ocasión de tumulto y en un lugar de culto religioso.

Las pruebas presentadas por la fiscalía son una serie de videos obtenidos de redes sociales y cámaras de seguridad, pero en ningún video se le ve accionando algún tipo de acelerante para quemar la banca. Felipe, como tantos otros jóvenes, llevaba más de un año en prisión preventiva, pese a no tener antecedentes penales, antes de escuchar la condena. Fue condenado en un juicio abreviado y engañado por un abogado, quien lo hizo firmar culpabilidad asegurándose que saldría en libertad, mientras ya se había negociado la condena de 7 años previamente con la fiscalía. El lunes 15 de Febrero el tribunal rechazó el recurso de nulidad de su juicio.

Felipe señala que cuando fue arrestado y llevado a la Segunda Comisaría de Puerto Montt lo habrían amenazado con golpes si no firmaba una serie de papeles. Su madre, Johanna Torres, cuenta que Carabineros también fue a su casa tras el arresto y entraron sin una orden judicial a sacar fotos de su pieza y su baño.

FRANCISCO ANDRÉS HERNÁNDEZ RIQUELME (21 AÑOS)

Joven sin antecedentes penales y amante del deporte. Tuvo que dejar sus estudios para ayudar a su madre, quien sufrió un accidente en la locomoción colectiva y desde ese momento ha sido el sustento de la familia.

Francisco Hernández fue detenido el 10 de diciembre del 2019 en los alrededores de Plaza Dignidad. Habría sido visto y seguido por personal policial infiltrado, quien habría grabado persistentemente a un encapuchado (que supuestamente seria Francisco), lanzando cerca de 5 bombas molotov a la policía durante toda la jornada. Al finalizar la protesta y mientras Francisco se alejaba, fue detenido en Curicó con Portugal. La fiscalía Oriente, a cargo de Álvaro Pérez solicitó 20 años de prisión: 4 años por fabricación y lanzamiento de cada uno de los supuestos bombas molotov (5).

Los exámenes de los peritos de líquidos inflamables dieron negativo. La Fiscalía presentó como prueba unos guantes blanco y azul, pero en los videos presentados se ve alguien con guantes negros y tampoco se aprecia bien quien es. Además, la persona que lanza los artefactos inflamables en el video, cuando se le ven las manos, no tiene tatuajes y Francisco tiene tatuado ambas manos.

Durante su detención en la 33 Comisaría de Ñuñoa, fue golpeado. Su madre cuenta que cuando lo fueron a ver, él tenía todas sus manos hecho tira y la nariz fracturada. Fue obligado a firmar un documento que lo inculpan de los delitos que se le acusa, los cuales carecen de pruebas.

El pasado 2 de septiembre de 2020, el Tercer Tribunal Oral en lo Penal de Santiago condenó a cinco años y un día de cárcel a Francisco Andrés Hernández Riquelme.

 

NELSON ANDRÉS SANHUEZA AGUILERA (29)

Acusado de desórdenes e imputado por el incendio de la automotora Coseche el 5 de noviembre de 2019. Fue detenido en la noche del 12 de noviembre del 2019 en Curicó por dos policías de civil infiltrados en una marcha. Su casa fue allanada posteriormente también sin una orden judicial.

Luego de un año y 4 meses en prisión preventiva, Nelson fue condenado este miércoles 10 de marzo como autor del siniestro por el magistrado Patricio Navarro.  Sin embargo, en la lectura de la sentencia, se le concedió el beneficio de libertad vigilada intensiva producto de una irreprochable conducta anterior y la cantidad de tiempo que ya pasó en la cárcel.